jueves, 19 de febrero de 2015

SOPAS DE AJO Y VARIANTES

            
Esta, es una etapa de transición en el año, aunque será más corta que otras veces, puesto que la cuaresma nos meterá en la Semana Mayor casi sin darnos cuenta.  De todas maneras, la cuesta de Febrero no nos la quita nadie; es por ello que les presento hoy un plato que es apropiado para el momento que vivimos donde el frío nos cala todo el cuerpo, incluidas nuestras carteras. Es por ello que les propongo una receta nuestra, sabrosa, calórica y económica…ustedes me entenderán perfectamente.

INGREDIENTES
(Para 6 personas)
12 rebanadas de pan de miga                                 3 dientes de ajo
1 lt de caldo, en su defecto agua                             aceite de oliva
Jamón serrano                                                         6 huevos
Pimentón de la Vera
         
   En primer lugar, vamos a cortar el pan en rebanadas muy finas. Luego, tras haber dispuestos los ajos en remojo para que se pelen con más facilidad, los cortamos en láminas. Tras esto, calentamos el aceite de oliva en una cazuela de barro a fuego moderado y sofreímos éstos sin llegar a dorarlos demasiado para que no amarguen. Reservamos, retirando los ajos con una espumadera en un platito, para incorporar al final del guiso.
                En este mismo aceite, vamos a saltear un poco el pan en rebanadas de manera que se dore también un poco y tome el aroma del ajo previamente pochado. Antes de que se peguen a la cazuela, cubrimos con el caldo de ave, o en su defecto con agua, sazonamos convenientemente y esperamos el hervor para echar un huevo sobre el conjunto para que cuaje.
               
Cuando el huevo esté en su punto, incorporamos los dientes de ajo laminados que previamente habíamos rehogado, el jamón serrano cortado en virutas y espolvoreamos con pimentón de la Vera, apartamos del fuego enseguida para que no se queme el pimentón y amargue en consecuencia, y servimos en mesa. 
                Hasta aquí, las sopas de ajo tal y como las preparo yo para mi, pero existen un sin fin de variantes para esta combinación que sería casi imposible relatar por lo extenso de ello. Pero más o menos, podemos reseñar algunos modos, cambiando o añadiendo elementos simples como el agua o el caldo de ave o de verduras, o bien poniendo chorizo en lugar del jamón o ambas cosas.
               
No obstante, en el capitulo de variantes de las sopas de ajo, en Málaga tenemos una propia que no podemos pasar por alto como son los Maimones. A su vez, estos Maimones tienen también su propia gama dependiendo de si le ponemos tomates o no. En si, no dista mucho de las Sopas de ajo, a diferencia de que el agua que usamos debe reducirse en su totalidad y ligarse con el pan para crear una pasta homogénea donde el huevo se bate una vez haya cuajado para estrellarlo con el conjunto. Si le queremos poner tomates, hemos de incorporarlos después de rehogar los ajos para que se frían en el aceite y posteriormente proceder como en las Sopas de Ajo.
               
Por último, les quiero hablar de las Sopas de Ajo a la Andaluza, las cuales respetan la base de la receta de la que estamos hablando e incorporan, en diferencia, trozos de coliflor y de brécol cocidos, y exclusivamente el agua de ésta cocción para la elaboración del plato. En cuanto a sazonarlo, se le añade además de la sal y el pimentón, comino molido. También, al igual que para los Maimones, el huevo se bate.
                En definitiva, en cualquiera de sus vertientes es un plato exquisito para la fecha en la que nos encontramos, espero que sea de su agrado y que lo acompañen con un vasito de buen vino tinto. Buen provecho.




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